Los ministerios de Comercio y de Ciencia y Tecnología de China propusieron el 16 de octubre sumar 40 tecnologías al catálogo de exportaciones prohibidas o restringidas. De ellas, 23 pertenecen al ámbito de la inteligencia artificial, cinco a la biomedicina y 12 al sector fotovoltaico. La propuesta no es norma vigente: permanece en consulta pública, aunque desde el anuncio ya se exige registrar determinadas transferencias tecnológicas antes de realizarlas.
14 prohibiciones y 26 licencias
Según el Ministerio de Comercio, 14 de las 40 tecnologías quedarían sujetas a una prohibición de transferencia al extranjero, y las otras 26 necesitarían una licencia. Es decir, 35 % se prohibiría y 65 % se permitiría con autorización.
Tabla: Composición de la propuesta china de control de exportaciones
| Categoría | Tecnologías | Porcentaje del total |
|---|---|---|
| Inteligencia artificial | 23 | 57.5 % |
| Fotovoltaico | 12 | 30.0 % |
| Biomedicina | 5 | 12.5 % |
| Total | 40 | 100 % |
Tabla: Tipo de restricción propuesta
| Restricción | Tecnologías | Porcentaje del total |
|---|---|---|
| Transferencia prohibida | 14 | 35 % |
| Requiere licencia | 26 | 65 % |
En este régimen, exportar tecnología no equivale únicamente a enviar un producto físico. También puede significar transferir su propiedad o conceder licencias para usarla en el extranjero. Esas operaciones están contempladas en el requisito de registro que ya rige de manera provisional.
Agentes y clústeres de cómputo entran al catálogo
En inteligencia artificial, la propuesta alcanza más que los modelos que responden preguntas o generan textos. Incluye tecnologías vinculadas a los agentes, sistemas capaces de ejecutar tareas con cierto grado de autonomía, y a los clústeres de computación, conjuntos de equipos que trabajan de manera coordinada para procesar grandes cargas.
Versiones de la propuesta indican que la tecnología esencial de modelos con al menos dos billones de parámetros, es decir, dos millones de millones, podría quedar sujeta a autorización. También se plantean prohibiciones para determinadas tecnologías de agentes destinados a entornos sensibles, como la defensa o las infraestructuras críticas. El Ministerio de Comercio justifica parte de las medidas por los riesgos de sistemas capaces de generar o modificar código malicioso de manera autónoma. sobrelínea no pudo contrastar el umbral de parámetros con el texto oficial de la consulta.
API y código abierto quedan fuera, según Pekín
La propuesta distingue entre usar una herramienta y poseer la tecnología que permite ofrecerla. Las autoridades chinas aclararon que acceder a sus modelos mediante páginas web, aplicaciones, servicios en la nube o interfaces de programación (API) no constituye, por sí mismo, una exportación de la tecnología subyacente. Una empresa extranjera que incorpora un modelo chino por API puede usarlo sin trasladar esa tecnología a sus servidores.
También queda excluido el conocimiento ya divulgado mediante código abierto o publicaciones académicas, y se contemplan procedimientos simplificados para determinadas transferencias nuevas relacionadas con el desarrollo abierto.
El Ministerio de Comercio sostiene que la revisión del catálogo no está dirigida contra ningún país, región ni entidad en particular. La medida se produce en un entorno de competencia tecnológica con Estados Unidos, que ha impuesto restricciones al acceso de China a los chips más avanzados. Pekín ya disponía desde hace años de mecanismos para controlar la salida de ciertas tecnologías, pero esta propuesta llega al terreno de los agentes de inteligencia artificial y los clústeres de cómputo.
Una consulta hasta el 15 de noviembre y sin fecha de vigencia
No se ha anunciado una fecha de entrada en vigor del catálogo revisado. La consulta pública concluye el 15 de noviembre, pero esa fecha no equivale a la entrada en vigor, y hasta entonces seguirá aplicándose el requisito provisional de registro. No se conoce la lista específica de tecnologías de inteligencia artificial, qué se entiende por tecnología esencial de un modelo, ni qué empresas se verían afectadas. Tampoco se han precisado las sanciones por exportar sin licencia o sin registro.
Para las empresas, la consecuencia práctica inmediata es el registro previo de ciertas transferencias; las prohibiciones y las licencias dependerán del texto final que se publique después de la consulta.
La consulta pública sobre el catálogo concluye el 15 de noviembre; la fecha de entrada en vigor del catálogo revisado no se ha anunciado.
