Ir al texto
Sábado

Noticias, datos y análisis de México y el mundo.

Washington cierra el grifo de inteligencia a Kiev si golpea refinerías de Rusia, días después de que Trump pactara diésel ruso

Mandos ucranianos recibieron llamadas con la amenaza de cortar inteligencia y armas si Kiev vuelve a atacar refinerías rusas. Tres días antes, Trump había anunciado compras de diésel ruso, vetadas por una ley del Congreso de 2022.

Washington amenaza con cortar inteligencia a Ucrania por atacar refinerías rusas, tras el acuerdo de Trump sobre diésel ruso

El 9 de octubre, en un mitin en Syracuse, Nueva York, Donald Trump vendió su acuerdo con Vladímir Putin como remedio contra el encarecimiento de los combustibles: «Rusia aceptó enviarnos millones y millones de barriles de petróleo, y es diésel», dijo, según la cobertura en vivo de NBC News. Ahí mismo exigió que «refinadores y minoristas empiecen a bajar sus precios ahora mismo» y sostuvo que lo que cuesta la guerra contra Irán es «un precio muy pequeño a pagar» para que Teherán no consiga armas nucleares. NBC, con datos de la AAA, señaló que el galón de gasolina costaba entonces 4.37 dólares en promedio nacional, a un mes de las elecciones intermedias.

De acuerdo con el Kyiv Independent, el pacto, anunciado ese 9 de octubre, implica flexibilizar sanciones para que el diésel ruso llegue al mercado estadounidense y a otros. Trump culpó de la escasez mundial del combustible a los ataques ucranianos contra refinerías rusas, no a su decisión de atacar Irán.

En Ucrania tenemos una sola refinería, y fue gravemente dañada por ataques rusos hace mucho, mucho tiempo

Tres días después, dos funcionarios ucranianos le dijeron al Kyiv Independent que funcionarios de Estados Unidos avisaron a los mandos militares de Ucrania de que Washington dejará de compartir inteligencia y de suministrar armas mediante el programa PURL si Kiev vuelve a golpear refinerías rusas. Todo ocurre pese a la ley con la que el Congreso prohibió en 2022 las importaciones de energía rusa. En México, Pemex cubre poco más de la mitad del diésel que se consume, y casi todo lo que se compra fuera viene de Estados Unidos.

Republicanos y demócratas coinciden en el rechazo

En el Capitolio, la reacción no siguió líneas de partido. La demócrata Jeanne Shaheen, senadora por Nuevo Hampshire, escribió: «El Congreso prohibió las importaciones de energía rusa en 2022. El presidente no puede simplemente ignorar esa ley para comprarle diésel a Putin». El 11 de octubre, siete integrantes del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, de ambos partidos, firmaron un comunicado conjunto. Recordaron que la prohibición se aprobó «para evitar que los dólares estadounidenses financien la brutal guerra de Putin contra Ucrania» y le pidieron a la Casa Blanca «revertir el rumbo de inmediato».

La ley que Joe Biden firmó en 2022 supedita el fin del veto a que Rusia salga de Ucrania. Para el demócrata Richard Blumenthal, de Connecticut, el pacto es «una mancha en el carácter de nuestra nación» y «directamente contrario a la intención del Congreso en nuestra ley bipartidista de sanciones», aprobada el 18 de septiembre. Del lado republicano, la senadora por Alaska Lisa Murkowski afirmó que el presidente debería recurrir a las facultades que esa ley le da, entre ellas aranceles de hasta 100 %, «en lugar de permitir que Rusia exporte diésel, embolse ingresos y continúe su catastrófica guerra en Ucrania». Brian Fitzpatrick, representante por Pensilvania, anunció una iniciativa bipartidista para frenar «todas y cada una de las compras de petróleo ruso». Don Bacon, de Nebraska, lo resumió así: «comprar combustible ruso es la respuesta equivocada».

Una tregua que Kiev supo por los medios

Trump también cargó contra Volodímir Zelenski por los ataques a refinerías. Le advirtió que «más le vale parar de una maldita vez» y planteó que Ucrania debería tener un «nuevo presidente», de acuerdo con el Kyiv Independent.

El 11 de octubre Trump escribió en Truth Social que Ucrania y Rusia habían acordado una tregua energética. Zelenski contó que Kiev se enteró de esa supuesta tregua solo por la prensa, según el Kyiv Independent, y que esa noche sus fuerzas no atacaron instalaciones energéticas rusas. «Anoche no atacamos ninguna instalación energética en Rusia, porque el presidente Trump dijo que habría una tregua energética entre Ucrania y Rusia», explicó.

Rusia no respondió igual. Poco después del anuncio, el 11 de octubre, atacó una central eléctrica en Járkov, y el 12 de octubre sus ataques golpearon seis instalaciones energéticas ucranianas y dejaron 33 heridos. «Quedó claro que Putin no lee Truth Social, y sus drones Shahed siguen otras instrucciones», dijo Zelenski. El Kremlin no ha confirmado haber aceptado ninguna tregua; su portavoz, Dmitri Peskov, solo dijo que Rusia está «dispuesta a hacer todo lo posible» por una paz duradera, según el Kyiv Independent.

Zelenski subrayó lo desigual de una pausa que abarque únicamente refinerías: «En Ucrania tenemos una sola refinería, y fue gravemente dañada por ataques rusos hace mucho, mucho tiempo». Dijo que Kiev frenaría sus ataques si Moscú deja de bombardear la red eléctrica ucraniana, y advirtió: «Este invierno, si Rusia no acepta un alto el fuego energético, responderemos».

A quién se llamó y qué es el PURL

Las dos fuentes ucranianas del Kyiv Independent relataron que interlocutores de Estados Unidos telefonearon a Pavlo Palisa, subjefe de la Oficina del Presidente para asuntos militares, y a Mijailo Drapatyi, quien comanda las Fuerzas Armadas. «Llamaron a todos los altos mandos militares con amenazas», dijo uno de ellos, que añadió: «Les están diciendo a todos que van a cortar tanto el intercambio de inteligencia como el PURL».

El PURL (Lista de Requerimientos Prioritarios de Ucrania) es un mecanismo que lidera la OTAN para que armamento estadounidense llegue a Kiev; en su primer año canalizó 6,700 millones de dólares. Washington suspendió su ayuda militar directa desde que Trump asumió, pero el intercambio de inteligencia seguía.

El apremio coincide con una ofensiva rusa contra civiles. Democracy Now informó que, de acuerdo con autoridades ucranianas, los ataques rusos mataron a 78 civiles en dos días, y que la cifra aumentó cuando una bomba cayó sobre dos autobuses en Kramatorsk, cerca del frente. En Europa, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, dijo que aún no ve que Rusia vaya a respetar la tregua y que querría que el alto el fuego incluyera «que no se mate a la gente», según el Kyiv Independent. El canciller belga, Maxime Prévot, alertó de que los rusos continúan atacando infraestructura energética «a las puertas del invierno».

El diésel en México

Según El CEO, Pemex genera solo 58.1 % del diésel que el país demanda, unos 470,000 barriles diarios conforme a la Secretaría de Energía. El resto se importa. Con datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos, el mismo medio calcula que 98.9 % de las compras de diésel mexicanas en el exterior vienen de ese país: 220,000 barriles diarios en promedio durante 2025 y el primer semestre de 2026.

Que se concrete la compra de diésel ruso depende de que la Casa Blanca la mantenga frente a la ley de 2022 y de que la iniciativa de Fitzpatrick no avance. El representante dice que la llevará al pleno con una petición de descargo y que «se aprobará por abrumadora mayoría».

Enviar X Facebook WhatsApp