La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, informó el lunes que el ciclón Rachel había dejado una menor sin vida y 10 personas no localizadas. Ese mismo día, por la mañana, la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, resumió el paso del huracán Simón con una frase que decía: «El saldo es blanco en los estados de Michoacán, Colima y Jalisco, y el reporte de una persona fallecida en el estado de Guerrero». Lo que dijo es exacto, y de todos modos induce a error. A eso se suma que la víspera, en Escuinapa, Sinaloa, alguien mató a tiros al coordinador municipal de Protección Civil cuando este alistaba los refugios para Simón. Este consejo sostiene que el «saldo blanco» no retrata la temporada de huracanes, sino una porción recortada del mapa. Esa porción deja sin responder dos preguntas al gobierno federal: de dónde sale el dinero para reconstruir ahora que el Fonden ya no existe, y quién cuida a quienes evacuan en zonas donde el crimen es el que manda.
Lo que el reporte deja fuera
Infobae consigna que, de las 10 personas no localizadas en Baja California, ocho corresponden a Ensenada y dos a San Felipe. Una comunidad ensenadense próxima al río Pípila perdió el acceso por tierra y hubo que atenderla por vía aérea. La entidad habilitó seis refugios, donde se alojó a 56 personas, y movilizó a más de 14,000 elementos.
El saldo es blanco en los estados de Michoacán, Colima y Jalisco, y el reporte de una persona fallecida en el estado de Guerrero
Tampoco debe verse como cosa menor lo ocurrido en Guerrero. Según la gobernadora Evelyn Salgado, una mujer de 71 años murió en Chilpancingo por el derrumbe de una barda. En Colima, donde efectivamente no hubo muertes, AFmedios documentó solo en Manzanillo 58 viviendas con daños, 177 personas en refugios temporales, más de 70 árboles caídos y el río Marabasco al 100 % de su capacidad.
Lo que sí funcionó
Conviene admitir los aciertos. Hubo varios días de aviso y los mecanismos se echaron a andar a tiempo: el Plan DN-III-E y el Plan Marina se aplicaron en Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco, y en la conferencia matutina del 12 de octubre se dijo que la CFE había devuelto el servicio eléctrico al 100 %. Que en Colima Simón no dejara muertos, heridos ni desaparecidos se debe a quienes salieron a tiempo. Erick González Sánchez, director estatal de Protección Civil, lo planteó sin rodeos: «La gente a veces quiere que ya los evacues cuando empieza a llover y a veces es bastante tarde». Pedirle a alguien que abandone su casa antes de ver el peligro es lo más ingrato del oficio, y allá se cumplió bien.
Sin embargo, un balance que solo suma los fallecidos del día en que golpea el huracán evalúa el operativo y no el desastre. Las 58 casas dañadas en Manzanillo no figuran en ningún conteo de muertos, y su reparación comienza cuando se apagan las cámaras.
Reconstrucción sin reglas claras
Aquí aparece la primera pregunta. En octubre de 2020 el Congreso aprobó extinguir 109 fideicomisos públicos, y entre ellos estaba el Fondo de Desastres Naturales. Se le conocían fallas, pero el Fonden trazaba un camino con reglas: declaratoria de desastre, diagnóstico de daños y recursos cuyas reglas de operación conocían estados y municipios. Desde entonces, el gasto para emergencias depende de partidas presupuestales que maneja Hacienda y de lo que resuelva el Ejecutivo.
Otis, que arrasó Acapulco en octubre de 2023, dejó ver lo que eso implica. El presidente López Obrador anunció una inversión de 61,313 millones de pesos para reconstruir, mientras su gobierno desestimó la petición de la Cámara de Diputados de emplear excedentes petroleros en más obras. En los balances de estos días nadie ha precisado cuánto hay para Manzanillo, Ensenada o el sur de Sinaloa, con qué criterios se distribuye ni cuándo llegaría.
Evacuar con las armas enfrente
La segunda pregunta tiene nombre propio. Excélsior relata que el domingo por la mañana Jesús Francisco López Bibriesca, coordinador municipal de Protección Civil de Escuinapa, caminó la playa de Teacapán junto con el alcalde Víctor Manuel Díaz Simental y revisó el sitio donde se instalarían los refugios temporales. Horas después, hombres armados le cerraron el paso a su vehículo en el centro del municipio y le dispararon. Agentes de la Fiscalía General del Estado llegaron a la escena para iniciar las diligencias. López Bibriesca había tomado el cargo en julio. Seis semanas antes, el 30 de agosto, mataron frente a su casa a Miguel Antonio Zazueta, subdirector de Tránsito Municipal. El 9 de octubre la gobernadora Graciela Domínguez Nava había estado en el municipio para atender la violencia.
Escuinapa es uno de los siete municipios del sur de Sinaloa en los que se suspendieron las clases y uno de los cuatro en alerta amarilla. Ante la posibilidad de que Simón toque tierra como huracán de categoría 1, la coordinadora nacional de Protección Civil dijo que iría a Mazatlán. La persona que debía coordinar la evacuación ya no está, y nada apunta a que alguien se haya hecho cargo de proteger a quienes ocupen su lugar.
Tres cosas que pedimos antes de que Simón llegue a Sinaloa
Una: que la Coordinación Nacional de Protección Civil dé a conocer a diario un balance de toda la temporada, desglosado por estado, con muertos, desaparecidos, heridos y viviendas dañadas, y no un saldo de las regiones que se escogen. Dos: que la Secretaría de Hacienda aclare cuánto dinero hay este año para desastres, bajo qué reglas se pide y en cuántos días se entrega. Tres: que el gabinete de seguridad y la Fiscalía de Sinaloa den escolta al personal de Protección Civil del sur del estado durante la emergencia y informen cómo avanza el caso de López Bibriesca. En Baja California todavía se busca a 10 personas. Llamar blanco a ese saldo equivale a dejar de buscarlas.
