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Pemex en su piso histórico y 13 días de diésel en tanques: reservas por ley y metas con fecha

En agosto el crudo de Pemex llegó a 1.336 millones de barriles diarios, la cifra más baja de su serie, y las existencias de diésel alcanzan para unos 13 días. sobrelínea plantea inventarios obligatorios y objetivos con plazo.

Pemex en su piso histórico y 13 días de diésel en tanques: reservas por ley y metas con fecha

Las existencias de diésel de México cubrirían unos 13 días de demanda. Mientras tanto, la extracción de crudo de Pemex bajó en agosto a 1.336 millones de barriles diarios, el dato más bajo que registra su serie. Al sumar los condensados, la producción de líquidos fue de 1.637 millones de barriles diarios. Expansión lo describe como el nivel más reducido desde 1990; LatinUS lo ubica como el menor en 15 meses. Entre 30 % y 40 % del diésel que se consume en el país viene de afuera. Para sobrelínea, las declaraciones oficiales no cierran esa brecha. Hacen falta dos herramientas que no existen: un inventario estratégico de combustibles con carácter obligatorio y metas de producción con un calendario que cualquiera pueda consultar.

Agosto en números: menos crudo, más condensados

Los datos de Pemex difundidos por Expansión muestran una extracción de crudo de 1.33 millones de barriles diarios. Es 2.7 % menos que en agosto de 2025, cuando andaba cerca de 1.37 millones. Los condensados crecieron 10.9 % y llegaron a 300,838 barriles diarios; son ellos los que evitan que el total de líquidos se hunda más.

La presidenta Claudia Sheinbaum fijó como objetivo 1.8 millones de barriles diarios de hidrocarburos líquidos, y todavía faltan más de 160,000 barriles diarios. Expansión apunta, además, que de 21 contratos mixtos con privados previstos, Pemex adjudicó nueve, y solo cuatro presentan avances operativos.

Las ventas al extranjero también se desplomaron. Según LatinUS, las exportaciones de crudo promediaron 275,737 barriles diarios en agosto: 45 % menos que doce meses antes y el promedio más bajo en toda la historia exportadora de la empresa. Para 2026 la proyección oficial era de 522,400 barriles diarios, así que agosto se quedó en cerca de la mitad.

Lo que el gobierno sí puede decir en su favor

Conviene darle al gobierno dos puntos. Uno: parte de la caída exportadora es deliberada, porque la política de soberanía energética, según recuerda LatinUS, da preferencia al mercado interno frente a la venta en el exterior. Dos: no todo retrocede. El gas natural alcanzó 4,985 millones de pies cúbicos diarios en agosto, 8.18 % por encima del año previo, de acuerdo con Expansión, y quedó muy cerca de la meta de 5,000 millones.

Aun así, el razonamiento no alcanza. Si el crudo que no se vende se destina a refinerías, no tendría por qué seguir llegando de fuera entre 30 % y 40 % del diésel; esa es la estimación de la especialista Rosanety Barrios y de Banamex, recogida por La Política Online. Además, refinar no sirve de nada cuando se extrae cada vez menos, porque el subsuelo no entrega lo que no se perfora. Las exportaciones bajan por una mayor refinación, sí, y también por una producción menor.

Trump amagó, retiró y la dependencia sigue

Hacia mediados de septiembre, el presidente Donald Trump habló de vetar por 90 días las ventas de diésel estadounidense al exterior. Principios de octubre trajo el desistimiento. «No vamos a aplicar la prohibición de exportaciones», afirmó, de acuerdo con La Política Online, luego de que los países del G7 pactaron no limitarse entre sí el comercio de energía.

Eso deja a México igual de expuesto. El acuerdo rige entre integrantes del G7, y el país no lo es. Una amenaza que apareció y desapareció en unas semanas puede volver. Según ese mismo reporte, ante un corte de suministro México dispondría de alrededor de 13 días de demanda de diésel. Se consumen cerca de 400,000 barriles diarios, que mueven el transporte de carga, las labores del campo y buena parte del reparto de alimentos.

Hay además una presión de precios. En Estados Unidos el litro de diésel equivale a unos 30 pesos, y el gobierno mexicano sostiene el tope interno en 27 pesos, de acuerdo con la misma fuente. Alguien paga la diferencia, y Pemex no tiene margen para absorberla.

Tres destinatarios, tres exigencias concretas

La Secretaría de Energía debería establecer existencias mínimas obligatorias de diésel y gasolinas. Cada una necesita una cantidad de días por cubrir, un plazo, un reparto por regiones y un informe público cada mes sobre lo almacenado. Sin esa cifra a la vista, nadie sabe si la reserva sube o se vacía.

Pemex tendría que presentar una ruta anual de producción hacia el objetivo de 1.8 millones de barriles diarios, detallada por campo y por contrato, y un balance trimestral de los 21 contratos mixtos: cuáles fueron adjudicados, cuáles ya operan y qué volumen aportan. Un objetivo que no trae año de cumplimiento ni avances parciales no admite evaluación.

La Cámara de Diputados puede etiquetar dinero para almacenamiento estratégico en el Presupuesto de Egresos de 2027 y atar las transferencias a Pemex a que esas metas se publiquen. Si Washington vuelve a amenazar con cerrar la llave, el país tendría que poder decir con precisión cuántos días resiste.

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