Falta poco para que Canelo Álvarez suba al ring en Riad, pero su cabeza ya está en el retiro. El tapatío, de 36 años, dijo a ESPN que quiere cerrar su carrera en el Estadio Azteca, que hoy se llama comercialmente Estadio Banorte. Contó que ya conversó con Emilio Azcárraga, presidente y principal accionista de Grupo Ollamani. «Emilio Azcárraga quería hablar conmigo, entonces nos contactamos, nos hicimos un zoom, vimos la posibilidad de hacer una pelea en el futuro y sí, sí me visualizo peleando ahí», afirmó, de acuerdo con la transcripción de El Informador.
Por ahora la función es una intención y nada más. Falta un acuerdo con quien controla el inmueble, un hueco en una agenda que antes pasa por Arabia Saudita y una cuenta clara de cuántas peleas le restan a Álvarez, porque las versiones publicadas de la misma entrevista no dicen lo mismo.
Quiero que mi última pelea sea en México. Ahora que estuve como aficionado apoyando a la Selección estuve en el Estadio Azteca y es un estadio que te genera una vibra impresionante
Lo único que existe: una charla con Azcárraga
Según Álvarez, la idea surgió cuando visitó el estadio como aficionado. «Quiero que mi última pelea sea en México. Ahora que estuve como aficionado apoyando a la Selección estuve en el Estadio Azteca y es un estadio que te genera una vibra impresionante», declaró. Boxing News ubica esa visita en junio, en pleno Mundial, y llama a Azcárraga presidente de Televisa.
La charla es el único avance conocido. Infobae presenta al empresario como accionista mayoritario y administrador del recinto, y transcribe la frase del boxeador con ligeras diferencias: «Nos contactamos, hicimos un Zoom y vimos la posibilidad de hacer una pelea en el futuro». En ninguno de los textos revisados aparece una postura de Ollamani, y tampoco se habla de dinero, de promotor o de un rango de fechas.
Ollamani surgió de Televisa para separar el negocio de juegos y apuestas y las operaciones deportivas. La escisión quedó terminada el 20 de febrero de 2024, según el registro histórico de Televisa. El recinto que Álvarez imagina salió renovado de unas obras hechas entre 2024 y 2026, con aforo cercano a 87,000 personas. El 11 de junio de 2026 fue sede del juego inaugural del Mundial y pasó a ser el primero en albergar tres Copas del Mundo (1970, 1986 y 2026), de acuerdo con su ficha en Wikipedia.
En boxeo, el precedente que suele mencionarse allí tiene más de 30 años. El 20 de febrero de 1993, Julio César Chávez derrotó a Greg Haugen por nocaut técnico en el quinto asalto frente a 132,274 espectadores, la mayor asistencia pagada registrada en una función de boxeo. Don King promovió la noche y se disputaba el título superligero del CMB.
Primero Riad, contra Christian Mbilli
La próxima pelea de Álvarez será lejos de casa. El 31 de octubre de 2026 se medirá en Riad, Arabia Saudita, con Christian Mbilli por el cinturón supermediano del Consejo Mundial de Boxeo, informó Boxing News. Mbilli nació en Camerún, es francés y tiene 31 años. Su récord es de 29 victorias, un empate y ninguna derrota, con 24 nocauts. En junio de 2025 se llevó el título interino al noquear en el primer asalto a Maciej Sulęcki, y en enero de 2026 lo ascendieron a campeón pleno cuando Terence Crawford dejó el cinturón vacante, según su ficha biográfica.
Ese título perteneció a Álvarez hasta septiembre de 2025. El 13 de ese mes, en el Allegiant Stadium de Paradise, Nevada, Crawford lo venció por decisión unánime (116-112, 115-113 y 115-113) frente a 70,482 asistentes y quedó como campeón indiscutido de las 168 libras. Turki Al-Sheikh, Riyadh Season, TKO Group y Netflix promovieron la función, según el registro del combate. Era la tercera derrota profesional de Álvarez, tras las que sufrió con Floyd Mayweather Jr. en 2013 y con Dmitry Bivol en 2022. Crawford se retiró más tarde y Mbilli ascendió a campeón.
Una fecha en el Azteca tendría que ir después de Riad y dependería del resultado allí. Además, hace mucho que Álvarez no pelea en su país: lo hizo por última vez el 6 de mayo de 2023, cuando superó a John Ryder por decisión unánime en el Estadio Akron de Guadalajara, recordó El Informador. Fue su primera pelea en suelo mexicano en más de diez años, según el registro de esa función.
Entre tres y cinco peleas, según quién cuente
La cifra cambia según el medio. Infobae reproduce estas palabras de Álvarez: «Yo creo que con 4-5 peleas más es suficiente, ya hice demasiado en el boxeo, hice más de lo que un día imaginé y más de lo que un día soñé». Boxing News, que también remite a ESPN, anota que el mexicano calcula tres o cuatro combates después del de Mbilli.
Las dos versiones cuadran únicamente si las cuatro o cinco de Infobae cuentan la de Riad. Entonces la despedida sería la tercera o la cuarta posterior al 31 de octubre; si no la cuentan, la cuarta o la quinta. Ni un medio ni el otro resuelve la duda, y Álvarez no ha dado una fecha de retiro.
Sobre su vida después del ring, el boxeador descartó dedicarse a organizar funciones. «No me veo como promotor», dijo, según Infobae.
Una sola fecha confirmada
En el calendario solo está firme el 31 de octubre, contra Mbilli en Riad. La despedida en el Azteca carece de rival, de día, de bolsa y de anuncio de Ollamani. Si se concreta, será la primera pelea de Álvarez en México desde 2023, 33 años después de que Chávez llenara el estadio en una noche de boxeo.
